Jugador que pasó sin pena ni gloria en una temporada, la 2025-26, que sería para olvidar. Una cesión de tantas de las que tiraba el club por aquella época, y que en la mayoría de los casos, como fue este, poco o nada de poso dejaban.
Su juego se basa principalmente en la potencia y despliegue físico que desarrolla, el ecuatoriano se convierte en un primer momento en una solución para Garitano cuando necesita más presencia en defensa sin renunciar al ataque, actuando incluso a veces de central por la derecha. Ni siquiera en el mal partido del equipo en Anoeta (en el que fue titular) se le vieron grandes carencias, cumpliendo siempre con su cometido.
Desgraciadamente pronto empezaría a torcerse: sale mal parado en la foto del gol que cuesta la derrota en Las Palmas. Ya se vio condicionado por ver una amarilla nada más salir a pista, pero es que encima, el gol de la derrota llega con él estando fuera de combate, al ser obligado a ser atendido fuera. Faltó picardía y veteranía en ese lance, algo normal por otro lado dada su edad.
Con el lio de lesiones que hay en noviembre (con Iza fuera de combate) y las indecisiones entre que si Jorge Moreno o Juan Díaz, Garitano vuelve a decidirse por él en el duelo en casa frente al Valladolid, pero el ecuatoriano tampoco termina de aprovechar la oportunidad: en defensa es verdad que está fuerte y contundente, pero con el balón en los pies, deja un mar de dudas y malas decisiones.
Todavía volvería a contar con él el técnico una semana después frente al Almería, y luego en el duelo copero en el que el Cádiz quedó eliminado. Caicedo, como casi todos sus compañeros aquella noche, sale retratado y a partir de entonces, pasó al ostracismo, adelantandole el canterano Juan Díaz definitivamente en las pocas ocasiones en las que fallaba Iza, dueño absoluto del lateral derecho.
Para terminar de empeorar las cosas para él, cae lesionado, y se tira dos meses exactamente en el dique seco, hasta que no reaparece a mediados de febrero en Burgos. Sin tiempo para reaccionar le toca ser titular en Cádiz frente a la Real Sociedad B (por lesión de Iza) pero el ecuatoriano, como el resto de los suyos, fracasa estrepitosamente.
La llegada de Sergio González parece que le puede abrir una nueva ventana de oportunidad. De hecho, el ecuatoriano tiene algunos mintuos en el debut del técnico catalán, en la victoria en Miranda. De nuevo, puro espejismo.
Peor aún. Como las desgracias nunca vienen solas, no tuvo mejor cosa que hacer que salir retratado en la
juerga discotequera que se pegó con otros compañeros la misma noche de la derrota en casa frente al Málaga (él no disputa ningún minuto). Evidentemente fueron pillados in-fraganti y vistos en redes, provocando
la bronca de sus compañeros y la sanción del club. Muy poco inteligente por su parte.
Su estatus termina de quedar claro cuando a pesar de este incidente, es titular en el infame encuentro en Valladolid, donde Sergio tira de la supuesta unidad B para compensar esfuerzos por tratarse de una semana de tres partidos. Como el resto del equipo, sale sonrojado después de perpetrar uno de los peores desempeños del Cádiz en toda la liga, y mira que era difícil elegir.
Con Idiakez no disputó un solo minuto, siendo devuelto a su club de origen (el Gent belga) al término de la temporada.